CROQUETAS DE JAMÓN Y POLLO

¿A quién no le gustan las croquetas? ¡Qué delicia! Y qué bien viene hacer de vez en cuando un montón para tener congeladas y sacar en cualquier momento de apuro. Si no tienes que comer y las acompañas con una ensalada o patatas fritas, si viene visita y quieres poner una tapa, si vas al campo y no sabes qué llevar... 


A mí me gustan de todas clases pero es verdad que las de siempre, del puchero o de pollo, son mis favoritas. Hace unas semanas que hicimos en casa esta receta que os voy a compartir y nos salieron unas 40 croquetas de tamaño bastante considerable. 

Las tenía congeladas y el martes saqué unas cuantas para comerlas con una vichyssoise cuya receta tenéis AQUÍ y una ensalada. ¡¡Están ricas, ricas!!

Cortesía de la página Recetario para thermomix. Mis cantidades varían un poco y os dejo la receta sin el robot para quienes no lo tengan.

INGREDIENTES 40 CROQUETAS

180 grs jamón serrano
500 grs pechuga de pollo
50 grs AOVE
60 grs mantequilla
80 grs cebolla
170 grs harina
700 grs leche entera
Sal, pimienta, nuez moscada
Huevo y pan rallado

Sofreír la pechuga de pollo y dejar que se enfríe para picarla muy pequeñita. Picar el jamón y reservarlo junto con la carne.

En una sartén, echar el aceite y la mantequilla y poner a calentar. Pochar en él la cebolla picada y cuando esté añadir poco a poco la harina tostándola sin que se queme. Justo después incorporar la leche poco a poco sin dejar de mover. Salpimentar, echar nuez moscada al gusto y dejar hervir la mezcla hasta que veamos que la bechamel está espesa. Por último, mezclar la carne y el jamón con la bechamel y remover muy bien todo. 

Podemos guardar la masa de las croquetas en un recipiente de cristal y cuando se enfríe taparlo con papel film y meterlo en la nevera un mínimo de 8 horas. Yo opté por meter la masa en una bolsa transarente (de las que vende para congelados) y al día siguiente le abrí un orificio por una esquina para, apretando a la bolsa como si fuera una manga pastelera, ir haciendo los "churros de masa". Quedaron así, después de cortarlos en porciones. 

Una vez hecho esto solo hay que coger cada trocito y darle forma con las manos. En el caso de que tengamos la masa en un recipiente, cogeremos porciones con una cuchara e iremos formando las croquetas. Por último, pasar cada croqueta por harina, huevo batido y pan rallado. 


Se dejan reposar una hora o así y ya están listas para freír o congelar. Para freírlas es importante hacerlo en pocas cantidades, con el aceite que las cubra por completo o lo más posible y a una temperatura bastante alta.

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